Almir De Brum Da Silva, un paraguayo de 31 años, ha sido secuestrado desde el último sábado por una célula del EPP mientras trabajaba en la plantación de soja de su familia.
La captura ocurrió en la colonia Yerutí, en Curuguaty, Canindeyú. Los secuestradores dejaron panfletos y una nota dirigida a su padre, Valmir De Brum, de 60 años, en la que anunciaron que enviarían instrucciones.
Los criminales exigieron que no se involucrara al “aparato de seguridad del Gobierno” para iniciar negociaciones. En respuesta a esta solicitud, las fuerzas del Departamento Antisecuestro y Antiextorsión, junto con militares del Batallón de Inteligencia Militar y la Fuerza de Tarea Conjunta, se retiraron de la zona. Sin embargo, continuarán trabajando en la región sin interferir en las conversaciones entre las partes.
Hasta el momento, la familia no ha recibido ninguna comunicación de los secuestradores ni una prueba de vida, según fuentes del CODI. En situaciones similares, es probable que los captores exijan dinero o víveres.
La familia, que se describe como humilde, enfrenta esta difícil situación con gran preocupación.
“Es fundamental que se respete el deseo de la familia en este proceso”, expresó un representante de la comunidad.
Los casos anteriores de secuestro
Este es el décimo sexto secuestro atribuido al EPP. Entre los casos previos se encuentran los de María Edith Bordón, Cecilia Mariana Cubas y Edelio Morínigo, entre otros. La historia de estos secuestros ha dejado una huella profunda en la sociedad paraguaya.
La familia del secuestrado Almir De Brum Da Silva solicita negociar sin intervención policial.