El Ministerio Público está llevando a cabo una investigación relacionada con un presunto ataque que implicó un artefacto explosivo en un establecimiento rural de la localidad de Yasy Kañy, en el departamento de Canindeyú. Este incidente ocurrió el lunes pasado, cuando se registró una explosión que, según los primeros reportes, se produjo a pocos centímetros del vehículo utilizado por el administrador de la estancia. El agente fiscal Carlos Giandinotto llegó al lugar para comenzar a indagar sobre lo sucedido.
Durante su visita, el fiscal realizó una inspección exhaustiva para esclarecer los hechos. En el lugar de la explosión, se observó un camino terraplenado de aproximadamente 15 metros de ancho. En el eje central de este camino, se encontró un cráter que medía cerca de 1,40 metros de diámetro y tenía una profundidad aproximada de 50 centímetros. Estas características parecen indicar que se trató de una detonación de un artefacto explosivo colocado en ese punto específico.
En la inspección se levantaron varios indicios importantes. Se identificaron fragmentos dispersos de aluminio y otros materiales metálicos en las cercanías, así como una sustancia de aspecto pulverulento, de color negro y grisáceo, que podría ser un residuo de material pirotécnico o explosivo. Según el experto en explosivos, esto es un signo claro de que se utilizó un artefacto para causar la explosión.
Todos los indicios fueron recolectados siguiendo los protocolos establecidos y enviados para su análisis posterior. El procedimiento fue supervisado por agentes del Departamento de Investigación y Criminalística y el jefe de Prevención y Antisecuestro. La Fiscalía continúa con las diligencias necesarias para determinar el tipo de artefacto que se utilizó, las circunstancias que rodearon el hecho y la posible identificación de los responsables. Como dice el fiscal Giandinotto, “cada detalle cuenta en este tipo de investigaciones”.