Zully Rolón, extitular de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), compartió un emotivo y firme mensaje sobre lo que representa la captura del presunto narcotraficante Sebastián Marset para el Estado y su trayectoria personal. Esta captura marca un hito en la lucha contra el narcotráfico en Paraguay y refleja el compromiso de las autoridades en la lucha contra el crimen organizado.
Rolón, quien estuvo al frente de la institución durante el operativo A Ultranza Py, recordó que enfrentar a estas estructuras criminales requirió un compromiso que sabían que traería consecuencias significativas. Este esfuerzo desnudó el alcance del narcotráfico y del lavado de dinero en Paraguay y en toda la región.
“Se tomó una decisión que sabíamos que no sería fácil: enfrentar una de las estructuras criminales más poderosas que operaban en el país”, expresó la exministra.
En su análisis, Rolón apuntó a los sectores que, según ella, buscaron embarrar la cancha. Criticó las “mentiras que por venganzas políticas se quieren instalar” y sugirió que detrás de los ataques a su gestión hubo una intención clara de proteger intereses oscuros.
“Recuerdo las noches largas, los informes que llegaban a cualquier hora, las decisiones que debían tomarse con rapidez y con firmeza. Recuerdo también algo que forma parte inevitable de esta lucha: las amenazas”, relató.
Para Rolón, cuando el Estado toca el bolsillo y los intereses de los grandes patrones del crimen organizado, la respuesta no tarda en llegar en forma de intimidación o, lo que es peor, intentando comprar decisiones para quebrar la voluntad de los funcionarios.
A pesar de que la figura de Marset funcionó por años como un símbolo de la impunidad al permanecer prófugo, Rolón destacó que su captura es el fruto de una perseverancia que muchas veces no se ve. Hizo especial énfasis en aquellos agentes especiales, analistas y fiscales que trabajaron “en silencio” y asumieron riesgos enormes sin salir en los titulares ni buscar el aplauso.
“Es, sobre todo, una prueba de convicción personal de muchos héroes anónimos y de compromiso con el país”, afirmó.
Si bien la detención del líder criminal representa un alivio, la exministra advirtió que el narcotráfico es dinámico y se adapta rápido. Sin embargo, subrayó que el hecho demuestra que, “cuando el Estado actúa con decisión, incluso los criminales más poderosos terminan enfrentando la justicia.”
Para Rolón, el cierre de este capítulo le permite hoy tener la “conciencia tranquila”, algo que, en el complicado tablero político y criminal del país, parece ser la mayor recompensa tras haber servido en uno de los cargos más difíciles del Gobierno.
La exministra de Senad reflexiona sobre el impacto de la captura del narcotraficante.