El comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez, ha compartido recientemente sus reflexiones sobre la creciente inquietud que genera la violencia y delincuencia que se ha hecho evidente en las últimas semanas. Según su perspectiva, el aumento de criminalidad durante enero es parte de un comportamiento “cíclico” que se repite cada año. Esta afirmación puede sonar un poco alarmante, pero es importante comprender el contexto detrás de estos números.
Benítez explicó que, al igual que en diciembre, el inicio del año suele estar marcado por un mayor movimiento de dinero y desplazamientos de personas. Esto, a su vez, incrementa las oportunidades para que ocurran hechos delictivos. Así que, en este contexto, la Policía emite recomendaciones preventivas a fines de cada año, especialmente relacionadas con el traslado de dinero, ya que se incrementan las amenazas.
El jefe policial también ha reconocido que se han registrado hechos graves recientemente, como homicidios en Fernando de la Mora y Ciudad del Este, así como el asesinato de un ciudadano paquistaní. Sin embargo, enfatizó que estos casos no son ataques al azar. De hecho, afirmó que los delincuentes suelen realizar tareas previas de observación y aprovechan los momentos en que las patrullas se desplazan entre cuadrantes, ya que la cobertura policial no es estática.
Benítez destacó la reciente detención de alias Chopalé, uno de los delincuentes más buscados del país, como un ejemplo de los trabajos de inteligencia que se están llevando a cabo. Aseguró que las investigaciones continúan para identificar a los responsables de los delitos ocurridos en los últimos días y ponerlos a disposición de la justicia.
El comandante también subrayó que la Policía Nacional opera bajo un plan institucional y una estrategia de seguridad ciudadana que busca fortalecer la institución. Aunque admitió que hay avances, sostuvo que no se puede considerar que la Policía esté completamente satisfecha con su desempeño.
A pesar de los desafíos, Benítez afirmó que Paraguay presenta un nivel de seguridad superior al de otros países de la región. Esta condición es la razón por la que el país ha sido elegido como sede de eventos internacionales de gran magnitud, como competencias deportivas y finales de copas internacionales. Como él mismo lo expresó, “de existir una corrupción generalizada en la Policía, se produciría un descrédito que impediría este tipo de eventos”.
Finalmente, aunque reconoció que existen factores que influyen en la percepción de inseguridad, insistió en que Paraguay no enfrenta estructuras consolidadas de crimen organizado. Esto es un punto importante, ya que refleja la realidad de la situación en el país.
El jefe policial minimiza la inquietud por la criminalidad y destaca la seguridad del país.