La presencia de los representantes del Federal Bureau of Investigation (FBI) generó una gran expectativa en la capital departamental, Pilar. Durante su visita, los agentes realizaron un recorrido turístico e histórico por algunos de los sitios emblemáticos de la denominada “Perla del Sur”.
La delegación estuvo integrada por el supervisor del FBI para Argentina, Paraguay y Uruguay, Ricardo Hernández, además de los agentes Rodrigo Riveros y Stefhany Kochera. Estos funcionarios estadounidenses fueron acompañados por el jefe antisecuestro de la Policía Nacional, el comisario Nimio Cardozo, y el director de Inteligencia del Ministerio del Interior, comisario Pascual Cuellar.
La visita se realizó tras una reunión mantenida días atrás con el ministro del Interior, Enrique Riera, y altos mandos policiales, donde se abordaron temas relacionados con la cooperación internacional en seguridad, el intercambio de información y el fortalecimiento de capacidades institucionales entre ambos países.
Según explicó el comisario Nimio Cardozo, quien invitó a los agentes a conocer Ñeembucú, los representantes del FBI manifestaron gran interés por la historia paraguaya, especialmente por los sitios históricos de Pilar y Humaitá. “Ellos necesitaban conocer la historia”, expresó Cardozo, destacando la satisfacción de los visitantes durante el recorrido por la región.
El jefe antisecuestro también aclaró que la presencia de los agentes en Ñeembucú no estuvo relacionada con ningún operativo especial, sino exclusivamente con una visita cultural e histórica aprovechando su permanencia en Paraguay.
Durante su estadía, los agentes del Federal Bureau of Investigation también mantuvieron un encuentro con el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón. El jefe departamental publicó posteriormente imágenes de la reunión en sus redes sociales, señalando que “seguimos fortaleciendo el trabajo coordinado y el intercambio institucional a favor de la seguridad”.
La visita de la delegación estadounidense volvió a poner en el centro de atención a Pilar y al departamento de Ñeembucú, una zona considerada clave por su riqueza histórica, especialmente vinculada a episodios de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) y a monumentos emblemáticos que atraen a visitantes nacionales y extranjeros.